Automoción

Lubricantes de motor para turismos

Los lubricantes son productos esenciales para el buen funcionamiento del motor de un coche. Estos productos se encargan de separar las piezas y disminuir su rozamiento. Utilizar un aceite de motor adecuado evita averías importantes y mejora el rendimiento del motor.

  • Reducir las fricciones para evitar el calentamiento y el desgaste de las piezas del motor.
  • Evacuar parte del calor generado por la combustión.
  • Combatir la corrosión provocada tanto por la acción combinada del oxígeno, la humedad y el calor, como por ácido, azufre y otros contaminantes.
  • Garantizar la estanqueidad de la cámara de combustión mediante la formación de una película de aceite en las paredes.
  • Prevenir la formación de depósitos de residuos de oxidación, contaminantes o polvo.
  • Reducción del consumo de combustible y de la emisión de sustancias contaminantes en el vehículo gracias a la reducción de fricciones.
  • Limitación de los pasos del vehículo por el taller al evitar problemas graves derivados del sobrecalentamiento del motor y su gripado, el desgaste de piezas y su corrosión.
  • Incremento de la vida útil de los sistemas mecánicos del vehículo.
  • Compatibilidad con los sistemas de postratamiento de gases de escape que equipan los vehículos modernos para cumplir con la normativa medioambiental.
  • Aceite base: 70%-80% de la composición del producto. Para los lubricantes de turismos se utilizan generalmente aceites de base mineral, hidrocraqueadas e hidroisomerizadas o PAO.
  • Aditivos: 30%-20% de la composición del producto. Estos componentes mejoran las propiedades de los aceites base o les aportan otras nuevas.

La Unión Europea ha introducido desde 1992 normativas de emisiones cada vez más estrictas que afectan a los coches que circulan por carretera. El objetivo consiste en reducir la contaminación ambiental para beneficiar la salud de las personas y del planeta.

  • Normas EURO: controlan la cantidad de los principales contaminantes que pueden llegar a liberar los motores diésel: óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas (PM); aunque se tiene en cuenta también los hidrocarburos inquemados (HC) y el monóxido de carbono (CO).
  • Normativa de emisiones CO2: se establecen límites a las emisiones de dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero.

Para cumplir con esta normativa, los fabricantes de automóviles siguen dos estrategias principales: la reducción del consumo de combustible en sus modelos y la instalación de sistemas de postratamiento de gases de escape. Los aceites de motor deben contribuir a que se cumplan estos objetivos y ser compatibles con todos los sistemas.

Organismos como las asociaciones de constructores de motores valoran la calidad de los lubricantes a partir de ensayos normalizados y reconocidos internacionalmente, que evolucionan a medida que lo hace la tecnología en automoción. Estos organismos establecen sus propios niveles de prestaciones para los lubricantes:

  • ACEA (Asociación de Constructores Europeos de Automóviles).
  • API (Instituto Americano del Petróleo).
  • JASO (Organización Japonesa de Normalización del Automóvil).
  • ILSAC (Comité Internacional de Estandarización y Aprobación del Automóvil).

Para completar las especificaciones internacionales, los fabricantes de vehículos preconizan sus propias homologaciones para aceites de motor. En ellas recogen sus exigencias en prestaciones para que un aceite de motor se pueda utilizar en sus modelos.

Una buena lubricación cobra especial importancia en el caso de los vehículos industriales y pesados, que suelen recorrer grandes distancias y/o trabajar en condiciones severas.

  • Lubricación: reduce la fricción entre piezas y el desgaste.
  • Limpieza: elimina sustancias contaminantes y disminuye la corrosión.
  • Cierre hidráulico: disminuye la pérdida de potencia en el motor y la degradación del propio aceite.
  • Refrigeración: disipa calor procedente del motor y reduce la corrosión.
  • Evitar paradas inesperadas provocadas por avería y las consecuencias asociadas a tener un vehículo industrial inmovilizado.
  • Reducir los pasos por el taller por reparación de averías costosas y escasos kilometrajes entre mantenimientos.
  • Aumentar la vida útil del vehículo industrial.
  • Mantener un nivel adecuado del consumo de combustible del vehículo industrial.

Los aceites para vehículos industriales y pesados deben ofrecer respuesta a las crecientes exigencias derivadas de la normativa medioambiental, los requerimientos de los conductores y de los propios gestores de flotas en tres grandes áreas:

  • Compatibilidad con los sistemas de postratamiento de gases de escape: EGR, filtro de partículas diésel (DPF) y sistema de reducción catalítica selectiva (SCR).
  • Larga duración entre cambios de aceite.
  • Ahorro de combustible.
El transporte por carretera es una de las principales fuentes de contaminación atmosférica. Por esa razón, la Unión Europea elabora una normativa que controla la cantidad de los principales contaminantes que pueden emitir los vehículos industriales. Son las conocidas como normas EURO, que limitan óxidos de nitrógeno (NOx), partículas (PM), hidrocarburos inquemados (HC) y monóxido de carbono (CO). También existe una normativa para restringe las emisiones de CO2 de los vehículos. Estos límites a las emisiones, cada vez más severos, requieren acciones por parte de los fabricantes de vehículos industriales, que apuestan por la reducción en el consumo de combustible y la instalación de sistemas de postratamiento de gases de escape. Los aceites para los motores de vehículos industriales deben ser compatibles con estos sistemas y contribuir al ahorro de carburante.

Distintos organismos internacionales establecen sus propios niveles de calidad para los aceites que se utilizan en vehículos industriales. Lo hacen a partir de ensayos estandarizados que van evolucionando con las novedades tecnológicas en automoción.

  • ACEA (Asociación de Constructores Europeos de Automóviles).
  • API (Instituto Americano del Petróleo).
  • ILSAC (Comité Internacional de Estandarización y Aprobación del Automóvil).
Los propios fabricantes de vehículos promueven homologaciones con ensayos propios para complementar los niveles de calidad establecidos por los organismos internacionales para los aceites de motor en sus especificaciones.

Los motores modernos de motocicletas suponen uno de los retos más complejos para los fabricantes de lubricantes. La razón es que estos motores entregan potencias mucho más elevadas que cualquier motor de turismo. Esto supone que el lubricante se ve sometido a un mayor estrés. Además, debe ser compatible con otros sistemas.

En las motocicletas con motores de cuatro tiempos (4T), el lubricante no solo debe responder a los requisitos del motor, sino también de otros componentes como el embrague y los engranajes, a los que también lubrica.

  • Embrague: este componente requiere refrigeración, así como un balance óptimo entre deslizamiento y agarre para que su operativa sea suave y fiable.
  • Motor: el motor 4T de una moto se ve sometido a un gran estrés debido a las cargas mecánicas, la alta velocidad del pistón y la temperatura de combustión. Además, el aceite debe mantener una fluidez elevada en cualquier condición.
  • Engranajes: el lubricante para motores 4T debe contar con una adecuada resistencia a la cizalla y a altas cargas, además de proteger los componentes frente al desgaste.

Los motores de dos tiempos (2T), tienen una lubricación diferente a los motores de 4T debido a su diseño. En el caso de los 2T se basa en el consumo de lubricante, por eso es necesario el suministro continuo de aceite al motor para mantenerlo lubricado. Como el lubricante se consume o quema junto con el combustible, se repostan juntos.

Así, el lubricante para una motocicleta con motor de 2T se mezcla con el combustible. Según entra el aceite en contacto con las partes metálicas, se crea una película protectora y el carburante se evapora por las altas temperaturas.

  • Aceite base.
  • Diluyente.
  • Dispersante/paquete de aditivos.
  • PIB.
  • Auxiliares.
  • JASO (Organización Japonesa de Normalización del Automóvil).
  • API (Instituto Americano del Petróleo).
  • JASO (Organización Japonesa de Normalización del Automóvil).
  • TISI (Tailandia).

El sistema de transmisión tiene como objetivo enviar el giro del motor a las ruedas motrices de un vehículo. Estos mecanismos requieren de una lubricación específica para cumplir con sus funciones y alargar su vida útil.

  • Caja de cambios, que puede ser manual o automática.
  • Ejes de transmisión.
  • Diferenciales.
Los engranajes y sincronismos de las cajas de cambio manuales se lubrican mediante unos productos denominados MTF (Manual Transmission Fluid), diseñados específicamente para estos componentes. Para permitir una sincronización de las marchas adecuadas, estos productos deben contar con buenas propiedades antifricción. También deben ser compatibles con los materiales de los sincronismos.
Los lubricantes que se utilizan en ejes y diferenciales deben disponer de un aporte especial de aditivos de extrema presión debido a las altas cargas que soportan sus engranajes hipoides.
Los aceites multifunción disponen de aditivación específica que es eficaz tanto para su uso en cajas de cambio manuales como para ejes y diferenciales. Para evitar el desgaste prematuro de los sincronismos de las cajas de cambios, estos productos deben contar con una aditivación de extrema presión compatible.
  • Reducir los desgastes.
  • Disipar el calor generado.
  • Prevenir la corrosión.
  • Disminuir la fricción.
  • Disminuir el ruido.
  • Minimizar vibraciones.
  • SAE J306: clasifica los aceites para engranajes en función de su viscosidad.
  • API: clasifica los aceites para engranajes en función del tipo de engranaje.

Cajas de Cambios

La caja de cambios es el componente principal del sistema de transmisión de un vehículo. Este mecanismo es el que permite seleccionar la relación de marchas más adecuada en cada momento.

  • MTF: son productos para cajas de cambios manuales, compuestas de engranajes, ejes (de entrada, intermedio, de salida y marcha atrás), sincronismos y palanca de cambios.
  • ATF: lubricantes para cajas de cambios automáticas convencionales, compuestas por un convertidor de par, un set de engranajes planetarios, discos, bomba y circuito hidráulico.
  • CVT: se trata de productos para cajas automáticas de transmisión continuamente variable, que no cuentan con engranajes para realizar el cambio de marchas. El cambio en la relación de marchas se efectúa mediante dos poleas de diámetro variable y cadena/correa.
  • DCT: productos específicos para cajas de cambios automáticas con dos embragues húmedos y un solo cárter.
  • API.
  • Especificaciones de fabricantes de vehículos y cajas de cambios.

El segmento de mercado que abarca maquinaria de obras públicas (OP) y agrícola se caracteriza por una amplia variedad tanto de máquinas y vehículos como de sistemas que requieren lubricación. Incluso las condiciones de trabajo a las que los lubricantes deben responder son muy diversas.

  • Reducir la fricción y evitar los desgastes
  • Refrigerar las superficies internas.
  • Sellar la cámara de combustión.
  • Arrastrar residuos, dispersar lodos y neutralizar ácidos.
  • Evitar la corrosión de piezas metálicas y el pulido de camisas.
  • Actuar como elementos de transmisión de fuerza en los empujadores hidráulicos.
  • Motor.
  • Transmisión.
  • Mandos finales.
  • Diferenciales.
  • Sistema hidráulico.
  • Compresores y circuitos.
  • Motor.
  • Transmisión.
  • Sistema hidráulico.
  • Diferenciales.
  • Ejes.
  • Reductores finales.
  • Frenos húmedos.
  • Independientes: cada componente cuenta con su propio sistema de lubricación.
  • Integrados: un mismo sistema lubrica todos los elementos de la maquinaria o bien algunos de ellos.
  • Aceites específicos: motor, transmisión, hidráulicos, ejes pueden ser lubricados mediante aceites específicos para cada aplicación.
  • Aceites multifuncionales: un solo lubricante cumple con todos los requerimientos de los distintos elementos a lubricar, desde las transmisiones a los diferenciales. Se trata de los conocidos como lubricantes UTTO y STOU.
  • Los STOU (Super Tractor Oil Universal) lubrican el motor, la transmisión, los sistemas hidráulicos, así como los frenos y embragues húmedos.
  • Los UTTO lubrican los puntos anteriores, exceptuando el motor. Con los nuevos sistemas de tratamiento de gases aplicados no se utilizan los lubricantes STOU. Por esa razón, para lubricar el motor se requiere un aceite específico que cumpla las distintas normas de lubricantes para motor de los vehículos pesados.

Normas de emisiones

  • EURO: afectan a vehículos en carretera.
  • TIER: afectan a maquinaria fuera de carretera.

Especificaciones y homologaciones

  • ACEA (Asociación de Constructores Europeos de Automóviles).
  • API (Instituto Americano del Petróleo).
  • Fabricantes de motores y transmisiones.