Industria

La industria es uno de los grandes motores económicos mundiales. El equipamiento que permite llevar a cabo sus procesos es muy variado, como también lo son los sectores industriales. Para que la industria pueda llevar a cabo su actividad, es imprescindible una amplia oferta de lubricantes que dé cobertura a multitud de aplicaciones.

Engranajes, compresores, turbinas, transformadores eléctricos o maquinaria que procesa productos alimentarios son solo algunos ejemplos de equipos industriales que requieren una lubricación adecuada. A continuación veremos algunas de las aplicaciones más habituales de los lubricantes industriales.

La cogeneración es un proceso que produce al mismo tiempo energía eléctrica y calor útil. Es una fuente de energía que se suele aplicar en industrias que consumen calor, como químicas, papeleras o alimentarias, entre otras.

Las plantas de cogeneración de gas utilizan motores estacionarios que tienen una serie de características: suelen ser de inyección directa y de cuatro tiempos; la mayoría son sobrealimentados; y funcionan normalmente a una velocidad y una alta carga constantes.

Además, los motores más modernos incluyen novedades en su diseño para reducir los costes de operación y aumentar su eficiencia. Esto conlleva el uso de distintos componentes y sistemas, así como condiciones de trabajo exigentes con el lubricante.

  • Control de cenizas y depósitos.
  • Resistencia a la oxidación.
  • Protección frente a la corrosión.
  • Neutralización de ácidos.
  • Retención de TBN.
  • Propiedades antidesgaste.

Existen distintos tipos de lubricantes en función del tipo de motor y combustible que se utilicen.

  • Muy bajas cenizas (<0,15%) para motores de dos tiempos.
  • Bajas cenizas (0,15% a 0,6%) para motores de cuatro tiempos.
  • Medias cenizas (0,6% a 1%) para motor de cuatro tiempos con gases que incorporan componentes ácidos.
  • Altas cenizas (>1%) para uso de fuel con alto contenido en azufre.

La hidráulica permite a un operador realizar un trabajo significativo, como el levantamiento de cargas pesadas o girar un eje, con una inversión mínima en articulaciones mecánicas.

Esta capacidad es la que explica por qué los sistemas hidráulicos se encuentran en una gran variedad de aplicaciones industriales. También por ello los fluidos hidráulicos actuales son muy versátiles y cubren un amplio rango de aplicaciones.

  • Transmitir energía a través del sistema para que se puedan realizar el trabajo y el movimiento necesarios.
  • Lubricación.
  • Transferencia de calor.
  • Control de la contaminación.
  • Protección.
  • Base mineral: los más utilizados actualmente.
  • Base agua: para aplicaciones que requieren resistencia al fuego.
  • Base sintética.

Los equipos modernos trabajan a presiones cada vez mayores, a altas velocidades y con depósitos cada vez más pequeños. Por esta razón los fluidos hidráulicos deben cumplir con una serie de características para protegerlos:

  • Propiedades antidesgaste.
  • Estabilidad térmica.
  • Resistencia a la oxidación.
  • Rápida liberación de aire.
  • Evitar la formación de espuma.
  • Demulsibilidad.
  • Limpieza y filtrabilidad.
El aceite lubricante ha dejado de ser un consumible para considerarse un componente vital para la integridad de los equipos. Estos fluidos son fundamentales a la hora de proteger y facilitar el trabajo de los engranajes industriales y los componentes de los aerogeneradores.
  • Turbinas eólicas.
  • Engranaje de tornillos sin fin.
  • Engranaje helicoidal.
  • Engranaje recto.
  • Engranaje cónico.
  • Engranaje planetario.
  • Por barboteo.
  • Neblina de aceite.
  • Aceite circulante.
  • Sintéticos: con base PAO o PAG.
  • Minerales.
  • Compatibilidad con los componentes.
  • Resistencia a la formación de espuma.
  • Protección antidesgaste y contra el micropicado.
  • Protección de los rodamientos.
  • Compatibilidad con sellos.
  • Resistencia térmica y a la oxidación.
  • Separación de agua.
  • DIN.
  • ISO.
  • ASTM.

Numerosos sectores industriales utilizan compresores, máquinas comunes que se utilizan para comprimir un determinado gas tanto en circuitos principales como secundarios. Su presencia es habitual, entre otras, en la industria química, energética, construcción, siderúrgica, papelera, alimentaria y también para pequeñas aplicaciones.

Estas máquinas requieren el uso de lubricantes, que pueden o no llegar a entrar en contacto con el fluido de compresión en función del tipo de compresor.

  • Compresores de aire.
  • Compresores de gases de refrigeración.
  • Compresores de otros gases.
  • Desplazamiento positivo con cámara lubricada:
    • Reciprocantes o de pistón.
    • Rotativos.
  • Dinámicos:
    • Axiales.
    • Centrífugos.
  • Reducción de la fricción.
  • Protección frente al desgaste.
  • Sellado de los equipos presurizados.
  • Refrigeración.
  • Aceite base (95% a 100%): mineral (grupo I y II) o sintética (grupo III, PAO, PAG, ésteres).
  • Paquete de aditivos (0% a 5%)
  • Depresor de punto de vertido (0% a 1%)
  • Antiespumante (ppms).
  • ISO.
  • DIN.

Las turbinas son máquinas motrices de conductos abiertos que se utilizan en la industria para la transformación de la energía que contienen ciertos fluidos. Estas máquinas requieren una correcta lubricación para su buen funcionamiento

  • Turbinas de vapor.
  • Turbinas hidráulicas.
  • Turbinas de gas.

Las turbinas de vapor y las de gas son las más utilizadas y tienen una lubricación similar.

Lubricación de los cojinetes, tanto los de deslizamiento como los de empuje. Dependiendo del tipo de instalación, también puede incluir el sistema de control hidráulico, los retenes del eje de aceite, los engranajes y los acoplamientos flexibles.

  • Refrigeración eficaz.
  • Evitar la formación de lodos, óxido y corrosión.
  • Se utilizan aceites minerales.
  • Los principales elementos que requieren lubricación son los cojinetes.
  • No existen grandes problemas de refrigeración.
  • La cantidad de aceite necesaria es menor y se emplea la mayor parte para el cojinete de empuje y los cojinetes de la guía del alternador.

El sistema de lubricación de turbinas de gas convencionales para uso industrial es muy similar al de las turbinas de vapor, aunque en dimensiones más reducidas.

Se diferencian en la ausencia de agua y el régimen de temperaturas más severo en el caso de las de gas. Por eso se utilizan aceites similares a los utilizados en turbinas de vapor, aunque particularmente potenciados para resistir altas temperaturas.

  • ISO.
  • ASTM.
  • MIL-PRF (aplicaciones aeronáuticas).

Los transformadores son instalaciones que se encargan de elevar o disminuir el voltaje en un circuito a través de un campo magnético, manteniendo una misma potencia. Se utilizan tanto en la red de transporte como en la de distribución eléctrica y requieren el uso de aceites dieléctricos para su correcto funcionamiento.

  • Refrigeración: el aceite circula alrededor de todos los devanados para retirar el calor y evitar sobrecalentamientos.
  • Aislamiento térmico y eléctrico de los componentes metálicos para evitar descargas eléctricas.
  • Disolución de ácidos y lodos que pueden provocar puntos calientes de descarga eléctrica.
  • Objeto de diagnóstico de la instalación mediante análisis.
  • Basados en hidrocarburos: aceites minerales a partir de petróleo de base nafténica, parafínica o aromática
  • Basados en isoparafinas: aceites de obtenidos a partir de gas natural licuado o de orígenes fósiles y vegetales biodegradables.
  • Basados en ésteres vegetales o sintéticos.
  • Basados en silicona.
  • Aceites reciclados: aceites obtenidos a partir de aceites a partir de aceites utilizados anteriormente como aceites minerales aislantes en equipos eléctricos que han sido sometidos a un proceso de re-refinado (nueva refinación) o de regenerados mediante procesos fisicoquímicos.
  • Enfriamiento eficiente: viscosidad.
  • Aislante eléctrico: tensión de ruptura, factor de disipación, rigidez dieléctrica.
  • Estabilidad a la oxidación.
  • Punto de fluidez adecuado.
  • Solvencia.
  • Sostenibilidad, salud y seguridad.
  • IEC.
  • ASTM.
  • ISO.
Las características de la industria alimentaria requieren el uso de maquinaria diversa. En esta actividad no siempre se puede evitar el contacto entre los alimentos y los lubricantes, con el consiguiente riesgo de contaminación. Por esta razón es fundamental utilizar productos de grado alimenticio capaces de garantizar la calidad de los alimentos y la salud de los consumidores.

La calidad y la higiene del producto son esenciales en la industria alimentaria, una actividad sometida a las normas más exigentes de seguridad e higiene.

La mayoría de las compañías más importantes de la industria han implementado sistemas de Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos HACCP para minimizar el riesgo de contaminación de los alimentos. Entre otras funciones, estos sistemas permiten identificar los peligros potenciales y determinar los puntos críticos de control.

  • Fluidos hidráulicos.
  • Aceites de engranajes.
  • Aceites para compresores.
  • Aceites para cadenas.
  • Aceites para bombas .
  • Grasas.
  • Requisitos de limpieza, olor, color y toxicidad.
  • Requisitos de los fabricantes de equipo original relacionados con normas y aplicaciones en cam
  • NSF: clasifica los lubricantes en tres categorías.
    • H1: lubricantes que pueden tener contacto incidental con alimentos cuando se usan en equipos de procesado.
    • H2: lubricantes sin riesgo de contacto incidental con alimentos.
    • H3: aceites solubles que se pueden utilizar para limpiar ganchos, carros y equipos similares evitando la corrosión.
  • ISO: garantiza que los lubricantes son elaborados en un entorno higiénico, siguiendo las mejores prácticas y los componentes más seguros.
  • Halal.
  • Kosher.

Ciertas industrias como la ferroviaria, la eléctrica, la forestal o las operaciones off-shore pueden plantear riesgos de contaminación accidental por vertidos de lubricantes.

El mercado ofrece productos biodegradables capaces de minimizar los daños en estos casos. Son productos de baja toxicidad que se descomponen rápidamente por acción de organismos vivos tanto en el medio acuático como en el terrestre, sin presentar peligro de contaminación y/o toxicidad para el ser humano y el medio.

Origen vegetal: extracción de plantas, semillas o granos.

Síntesis química: ésteres sintéticos lineales, ramificados, saturados, insaturados, mono o polifunciolanes.

  • OCDE.
  • Ecolabel.
  • Blue Angel.
  • Nordic Swam.
  • OSPAR.
  • EAL.

Junto a los lubricantes industriales ya mencionados existen otros de amplia utilización en distintos mecanismos y con diferentes funciones:

  • Aceites para sistemas de lubricación por circulación: tienen diversas aplicaciones industriales.
  • Aceites térmicos para transferencia de calor: deben proteger contra la degradación térmica, la oxidación y la degradación del circuito con la máxima eficiencia.
  • Aceites para guías: son productos multifuncionales que protegen contra la corrosión y el desgaste de las guías . Ofrecen una rápida separación MWF, baja fricción y una correcta adhesividad sobre la guía.

Origen vegetal: extracción de plantas, semillas o granos.

Síntesis química: ésteres sintéticos lineales, ramificados, saturados, insaturados, mono o polifunciolanes.

  • OCDE.
  • Ecolabel.
  • Blue Angel.
  • Nordic Swam.
  • OSPAR.
  • EAL.
El trabajo con metales abarca un amplio rango de procesos de distinta naturaleza. Por esta razón existe una importante variedad de lubricantes y fluidos dedicados al metalworking, diseñados para cumplir con diferentes funciones.

El proceso de laminación consiste en hacer pasar el metal entre dos cilindros que rotan en sentido contrario.

Tipos de lubricantes para laminación:

  • Base de ésteres.
  • Base mineral.

Esta técnica implica calentar el material hasta que se vuelve maleable para conformar la pieza requerida, con distintos procesos en función de la temperatura.

Tipos de lubricantes para forja:

  • Grafitados.
  • Lubricantes blancos.
  • Lubricantes específicos.

Los procesos de embutición y deformación en frío permiten fabricar una pieza multidimensional a partir de una lámina plana metálica y mediante el uso de una matriz o molde.

Tipos de lubricantes para metalforming:

  • Aceites puros.
  • Aceites solubles.
  • Aceites evaporables.
  • Pastas de embutición.

El proceso de mecanizado permite eliminar material de una pieza en bruto mediante una herramienta de corte para darle la forma deseada. Es una operación que requiere fluidos capaces de proporcionar refrigeración y reducción de fricciones entre la herramienta y la pieza. También es necesaria la acción de desengrasantes para eliminar suciedades en la superficie de la pieza y fluidos que prevengan la corrosión.

Tipos de fluidos para procesos de mecanizado:

Refrigerantes de corte puro

  • Minerales.
  • Sintéticos.

Refrigerantes de corte solubles (taladrinas)

  • Sintéticas.
  • Microemulsión semisintéticas.
  • Emulsión.

Desengrasantes

  • Acuosos.
  • Base solvente.
  • Mantenimiento.
  • Emulsión.

Fluidos anticorrosivos

  • Base solvente.
  • Base agua.
  • Base aceite.
  • Hidrofugantes.